El Valenciano

Nuestra tienda es la más antigua de Almería.

No sabemos con exactitud la fecha de apertura, pues en aquella época no se necesitaban permisos ni papeleos para abrir un negocio, por lo que no existe documentación escrita, pero fue alrededor de 1870.

 D. Vicente Ivorra RománEl fundador fue Vicente Ivorra Román, (Nacido en 1842) quien siendo buhonero, organizaba caravanas de mulas para traer cerámica a Andalucía desde su localidad natal de Agost en la provincia de Alicante. Finalmente decidió establecerse en Almería fundando la tienda que llamó El Valenciano, Puesto que él era de la región de Valencia y también el valenciano era su idioma natal. La tienda hoy permanece en el mismo lugar en que entonces y ha ido pasando de padres a hijos, siendo el actual propietario Andrés Ivorra Jiménez, biznieto de su fundador.

Entonces las cosas eran muy diferentes, Había muy pocas tiendas y en ellas se vendía prácticamente de todo, desde comida hasta unos zapatos, y permanecían abiertas todo el día y parte de la noche, cerrándose solo para dormir. Incluso algunos dependientes dormían en la trastienda, por lo que sus vidas transcurrían casi en su totalidad al servicio del negocio. Sin apenas gastos de impuestos y con la mano de obra muy barata, los márgenes de beneficio eran tan pequeños que hoy nos parecerían irrisorios. Pero si bien los precios eran muy baratos, también había mucha pobreza y no todo el mundo podía hacer grandes dispendios. 

Durante la guerra civil se agotó todo el género disponible, incluso cosas deterioradas o inservibles, quedando solo las estanterías vacías y sin nada para vender (Almería quedó en el bando republicano), la gente iba con los bolsillos llenos de dinero por las tiendas buscando comprar cualquier cosa que encontrasen. Al entrar los clientes se les decía "no hay" sin siquiera preguntarles lo que querían. Al finalizar la contienda, a algunos proveedores, haciendo honor a nuestra fama de buenos pagadores se les hizo efectivo el importe de facturas anteriores a la guerra.

En la actualidad, nuestra tienda dispone de más del doble de espacio al público que en origen, y aunque se ha renovado casi por completo, aún se conserva la fachada de piedra y también el mostrador de caoba que se ve en la imagen de la fotografía, tomada en 1935. En dicha fotografía se aprecia al segundo propietario (2º por la Izda.) Vicente Ivorra Brotons. El niño en primer plano, sería el siguiente propietario, José Ivorra Carrión. 

El hecho de que un negocio pueda perdurar tanto tiempo es todo un hito. Hay que tener en cuenta la cantidad de vicisitudes y cambios que ha experimentado la vida a lo largo de 140 años. Ha habido guerras, cambios de sistema político, de los modos de vida, la llegada de los adelantos tecnológicos; todo ello requiere un continuo proceso de adaptación sin el cual sería imposible pervivir y que muy pocas empresas son capaces de llevar a cabo.1935

Pondremos algunos ejemplos de cómo eran las cosas en 1870. Por ejemplo, no existía aún la luz eléctrica, la gente se alumbraba con candiles y velas; no existían carreteras como tales ni vehículos a motor, los desplazamientos se hacían a caballo, en mulas o diligencias de caballos por caminos de tierra, un viaje a Alicante que hoy duraría por autovía poco más de dos horas, llevaba entonces varios días; ya navegaban barcos a vapor, pero en su mayoría eran todavía a vela, nuestro puerto, terminado tan solo hacía veinte años, era ya una importante vía de comunicación; no había aún teléfonos ni alcantarillado o agua corriente, ni se había inventado la radio, ni la lámpara incandescente, ni el aeroplano.... La incultura era generalizada, solo unos pocos afortunados tenían acceso a la educación y el simple hecho de saber leer era privilegio de unos pocos. Nuestra ciudad se extendía desde la Puerta Purchena hacia el oeste sin apenas edificaciones hacia el este, donde hoy vive la mayor parte de la población de Almería, lo que hoy se llama casco histórico era la ciudad de entonces. En aquel año Isabel II abdicaba desde su exilio en París en su hijo Alfonso XII quien no reinaría hasta cuatro años después, habría de venir primero Amadeo I y después una efímera Primera República. Cuba y Filipinas pertenecían aún a España y así seguirían hasta 1898. En 1870 era el segundo año de existencia de la peseta, ya que anteriormente se usaban los maravedíes y los reales, que aún circularían bastante tiempo. Había monedas de 1, 2, 5 y 10 céntimos (de cobre) 20, 25 y 50 céntimos (de plata); 1, 2 y 5 pesetas (de plata) y 100 pesetas (de oro), poco después se acuñarían también de 10, 20 y 25 pesetas (de oro).

Tras el cierre de los últimos comercios tradicionales del casco antiguo de Almería, nuestra tienda permanece aún, siendo el único comercio histórico que queda en Almería.

En general, los comercios del casco antiguo atraviesan una difícil situación debido a los siguientes motivos:

- Falta de aparcamientos en la zona, a horas punta es imposible encontrar aparcamiento, incluso en doble fila. Haría falta un gran aparcamiento en la zona.

- Inexistencia de líneas de autobuses urbanos que pasen por esta parte de la ciudad.

- Deterioro general del casco histórico, fachadas, calles y monumentos haciéndolo poco atractivo para los visitantes.

- Política de las administraciones de favorecer a las grandes superficies donde sí hay grandes aparcamientos y se puede acceder sin problema.

- Despoblación de la zona, dado que la población se desplaza a otros barrios donde existen mejores servicios.

En nuestro ánimo está continuar la tradición y que nuestra tienda aún perdure muchos años pese a las dificultades. Muchos de nuestros clientes nos dicen que esta tienda les trae buenos recuerdos de su niñez, cuando venían con sus padres a comprar, lo cual nos da ánimos para seguir en la brecha y seguir ofreciendo al público lo mejor, como a lo largo de todos estos años.


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