|
ORIGEN DE LA FERIA DE ALMERÍA EN HONOR A LA VIRGEN DEL MAR
Antecedentes
No es fácil fechar con exactitud el origen
de la feria de Almería. Algunos estudios
apuntan al principio del siglo XIX y señalan una estrecha relación con la declaración
de Patronato de María Santísima, con el título de Mar.
La corporación municipal acordó solicitar
al rey Carlos IV su licencia para celebrar una feria durante los días 18 a 22
de agosto, al hilo de citada declaración
de Patronato de la Virgen del Mar, que se aprobó el 22 de marzo de 1806, según decreto
de la Sagrada Congregación de Ritos, promulgado por el Papa Pío VII el día 20
de mayo de dicho año.
La festividad de la Virgen del Mar como
Patrona de Almería se trasladó al domingo previo al 25 de agosto, coincidiendo
con el aniversario de los trágicos terremotos acaecidos en 1804.
Según acta del pleno corporativo celebrado
el 17 de septiembre de 1806, se consideró de utilidad “el establecimiento de
feria en esta ciudad al mismo tiempo que la citada festividad de la Virgen,
habiéndose tratado este punto varias veces, se ha reflexionado que todo
proporciona motivo de creer firmemente que podrá ser una de las ferias mayores
de España”.
La primera Feria
Carlos IV aprobó la petición del
consistorio el 7 de noviembre de 1806, expidiendo, el 25 de septiembre de 1807,
una real cédula que regulaba la celebración de la feria.
Así, pues, la primera feria capitalina se
celebró durante los días 22 a 26 de agosto en las inmediaciones de la Catedral,
intervalo que se decidió tratando de evitar la coincidencia con otros días anteriores
de feria en Tabernas y Huécija. La población de Almería era por entonces de
unos 30.000 habitantes.
Conviene señalar que las primeras
ferias eran más bien una muestra agrícola, ganadera y de productos artesanos, que
servía para potenciar la actividad económica propia de la época. Cabe suponer
que esta feria-mercado tenía su vertiente festiva y de diversión, tal y como
ocurría en otros lugares de Europa desde la época medieval.
En el ocaso del siglo XIX la feria se
celebraba en la plaza Vieja y calles adyacentes. Sobre un altillo en la parte
central de esta plaza se situaban los músicos que amenizaban las veladas, y en los soportales de la misma se instalaban específicamente
plateros y joyeros, mientras que el resto de feriantes ubicaban sus puestos de
exposición y venta, principalmente, en la calle Cervantes, plaza de la Catedral,
calle de las Tiendas y Puerta de Purchena.
Los festejos taurinos
Las corridas de toros tenían lugar en
un coso provisional que se instalaba en la huerta del convento de San
Francisco, próximo a la iglesia de San Pedro. Hacia la mitad del siglo XIX los festejos taurinos fueron
trasladados a la plaza de toros que se construyó al final de la calle Murcia,
pasando posteriormente al actual coso de la avenida de Vilches.
La imagen de la Virgen
La feria de 2007 coincidió con el DV (505)
aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen del Mar, venerada por los
creyentes católicos, con salida procesional el último domingo del mes de
agosto.
El día 21 de diciembre de 1502, según
se cuenta, el guarda en la Torre García, Andrés de Jaén, observó una madera
tallada flotando en el mar. Hay varias hipótesis referentes a su aparición,
siendo probable que la escultura estuviera en algún barco asaltado, accidentado
o que naufragó por esta zona.
El día 1 de enero de 1503 la imagen fue
expuesta al culto en la capilla mayor de la iglesia de Santo Domingo. A lo
largo de años sucesivos, cada 1 de enero se celebraba una misa en el altar de
la Virgen, y por la tarde tenía lugar la procesión por la calle Real y la
Puerta del Mar, hasta la playa.
Coronación canónica
El 8 de abril de 1951 se produjo la
coronación canónica de la Virgen del Mar. El acto fue presidido por el
arzobispo de Granada y se celebró en la iglesia de Santo Domingo, mientras que
el rito de coronación tuvo lugar en el andén de costas. Estos acontecimientos, así
como la procesión vespertina con la efigie de la Patrona y el Niño coronados,
tuvieron carácter multitudinario.
La Hermandad que da culto a la Virgen
del Mar conmemoró en 1976 el XXV aniversario del citado acontecimiento, con un
acto literario y funciones religiosas durante el mes de mayo. En 2001 se
festejó el cincuentenario, con salida procesional extraordinaria hasta las
cercanías del Puerto.
Consideración final
El 2º mandamiento del Decálogo bíblico señala
lo siguiente (Éxodo, 20): “No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que
hay arriba en los cielos ni de lo que hay abajo en la tierra. No te postrarás ante ellas ni le darás
culto”. (Ver también Deuteronomio, 5).
Este precepto es omitido en el
catecismo católico, que desdobla otro bíblico para que en lugar de 9 resulten
10 mandamientos. Al omitir el 2º, el conocido precepto “No matarás” ocupa el 5º
lugar en dicho catecismo y el 6º en la Biblia.
|

|
Vista
exterior de la Capilla Evangélica, sita en Almería capital, calle Restoy nº
73.
|
|

|
Vista
interior de la Capilla Evangélica. La ausencia de símbolos, imágenes o
esculturas es total, cumpliendo el 2º mandamiento bíblico (omitido en el
catecismo católico).
|
|

|
Uno
de los varios textos bíblicos que se observan en las paredes de la Capilla
Evangélica.
|
La mayoría de la veintena de iglesias
cristianas respeta el Decálogo bíblico y en sus templos no se exponen
esculturas de santos o vírgenes.
Inclusive el símbolo de la cruz se muestra sin crucifijo en casi todas
ellas. Obviamente, están también en total desacuerdo con los desfiles
procesionales de la Semana Santa católica.
En las sinagogas judías se respeta
escrupulosamente el Antiguo Testamento y tampoco hay esculturas.
El Corán prohíbe también la adoración de
imágenes o esculturas humanas, razón por la que faltan en las mezquitas. En La
Meca los peregrinos oran ante la Piedra Sagrada.
|