Arbusto caducifolio, inerme,
en general de 1-3 m. Ramillas jóvenes blanco-tomentosas. Hojas alternas, simples,
enteras, estipuladas, cortamente pecioladas, con limbo en general ovado-elíptico,
hasta de 40 x 30 mm, con haz glabrescente y envés glauco y pubescente. Inflorescencias
en cima corimbiforme pauciflora, en el extremo de ramillas laterales cortas,
sobre pedicelos tomentosos. Flores blancas, de 8-11 mm de diámetro,
actinomorfas, pentámeras, hermafroditas, epíginas. Cáliz con 5 sépalos libres, triangulares,
pequeños, persistentes, dispuestos como lóbulos del receptáculo campanulado
(hipanto). Corola con 5 pétalos libres, blancos, de unos 4 mm, con uña corta. Androceo
con 10-20 estambres, insertos en el hipanto. Ovario ínfero, bicarpelar, con estilos
separados (estigma capitado). Fruto tipo pomo, globoso o piriforme, de 6-10 mm,
rojo oscuro, con dos pirenos de unos 5 mm.
Floración: junio a julio.
Hábitat y Distribución
Se halla en matorrales de
orla de bosque, bosquetes caducifolios, pinares, encinares, habitualmente en
barrancos y zonas umbrosas con orientación norte, aunque también puede
colonizar grietas y escarpes rocosos, laderas pedregosas, etc., preferentemente
en sustrato calizo. Entre 1200 y 2100 m.
Endémica de las sierras
béticas, desde la Sierra de Grazalema (Cádiz) hasta las sierras de Espuña
(Murcia) y Aitana (Alicante). En Sierra Nevada es frecuente, existiendo al
menos en 10 localidades, con un total de individuos estimado entre 5000 y
10000.
En
Almería se halla, además de en Sierra Nevada, en la Sierra de Lúcar y en la Sierra de María.
Observaciones
Llamada
vulgarmente “durillo”, “guillomera” y “guillomo”. Está incluida en la Lista
roja de la flora vascular de Andalucía. Su conservación debe ser prioritaria,
ya que si se deterioran no vuelven a regenerarse, siendo sustituidos por
plantas perennifolias, como la encina, mejor adaptadas a las condiciones
actuales. El ganado impide la regeneración natural de las poblaciones al
consumir sistemáticamente todos los individuos jóvenes en las zonas más
afectadas.
Se ha
utilizado como colonizador y estabilizador de terrenos y laderas, así como
planta ornamental. Sus frutos y ramillas constituyen uno de los alimentos
preferidos de la cabra montés.
Las plantas
ibéricas son muy variables en lo que respecta a la forma e indumento de las hojas,
al número de flores e indumento de las inflorescencias y a la forma y tamaño de
los pomos, variabilidad que sugiere relación con otras europeas, magrebíes y
orientales, según Flora ibérica.