Hierba perenne, glabra,
rizomatosa, que produce cada año una
parte aérea hasta de 1 m de altura o poco más. Hojas alternas, pecioladas,
ovadas, hasta de 14 x 7 cm, acuminadas. Flores amarillentas, pediceladas, pentámeras,
actinomorfas, solitarias, hermafroditas, axilares. Cáliz campanulado, hasta de
10 mm en la antesis, con 5 lóbulos tan largos como el tubo. Corola gamopétala, infundibuliforme, de unos
25 mm de diámetro, aproximadamente 2 veces más larga que el cáliz, con 5 lóbulos
anchamente ovados. Androceo con 5 estambres, que alternan con los lóbulos de la
corola,epipétalos, con filamentos de
distinta longitud, libres entre sí y pelosos en la base. Anteras de 2 mm,
amarillentas, separadas. Ovario súpero, bilocular, con varios rudimentos
seminales por cavidad, y un estilo largo, curvado, que termina en un estigma
capitado. Baya de unos 10 mm, globosa, negra.
Floración: de junio a julio (aunque
suelen quedar algunas flores abiertas durante la primera mitad del mes de
agosto).
Hábitat y Distribución
Se encuentra por encima de
los 1100 m, en suelos que han sufrido algún tipo de alteración, en laderas
secas, rocosas o pedregosas, bien soleadas, aunque crece también en lugares
herbosos húmedos, cerca de cursos de agua, en sitios relativamente sombreados.
Distribución general: montañas
calizas del sur y centro de la Península Ibérica y el norte de Marruecos.
La escasez de citas recientes
en Andalucía atestigua su rareza actual. Se encuentra en la Sierra de María
(Almería), Grazalema (Cádiz), Sierra de la Sagra y Sierra de Baza (Granada),
Sierra de la Horconera (Córdoba), Sierra del Pozo, La Cabrilla y Las Villas
(Jaén) y Torcal de Antequera, Peñón de Ronda y Sierra de Alcaparaín (Málaga).
Observaciones
El término específico es por hallarse
en la “provincia” Bética. No es una especie colonizadora en sentido estricto,
que ocupe rápidamente una zona alterada con suelo desnudo o muy pedregoso, sino
que requiere lugares perturbados con cierto grado de madurez. Las plantas
jóvenes son muy raras, lo que indica que el proceso de colonización y
establecimiento de nuevas poblaciones es
un hecho muy poco frecuente.
Algunos estudios estiman
que existe un claro riesgo de extinción a corto plazo para esta especie. En
primer lugar, por el reducido número de núcleos existentes y el pequeño tamaño
de estas poblaciones. En segundo lugar, por la existencia de una mortalidad
apreciable por causas desconocidas, observada en varias poblaciones formadas
por una sola planta, circunstancia que podría deberse a la herbivoría
subterránea, a las modificaciones físico-químicas del suelo asociadas con la
sucesión vegetal o, simplemente, a la longevidad de la especie.
Tiene un elevado interés
como planta medicinal. Sus virtudes son parecidas a las de la belladona (Atropa belladona), que es de
distribución más amplia en el continente europeo.
Encontrada
por Willkomm en 1845 y por Porta y Rigo, en 1890, en el Valle del Barrancón. Poco
después desapareció del citado valle, al parecer por la recolección de sus
raíces para usos farmacéuticos. Está incluida en la Lista roja de la flora vascular de Andalucía.