|
Planta herbácea, vivaz, glandular-pubescente.
Tallos de 40-80 cm por lo general, glandular-pubescentes,
ramificados en la parte superior. Hojas basales, grandes, arrosetadas, (1)-2
ternadas, pecioladas; segmentos bífidos
o trífidos, con lóbulos redondeados. Hojas caulinares cortamente pecioladas,
ternadas, con segmentos generalmente enteros. Flores actinomorfas,
hermafroditas, pentámeras, pediceladas, colgantes, solitarias en el extremo de las
ramas. Cáliz con 5 sépalos, caducos, azules (de aspecto petaloideo),
lanceolados, con ápice verdoso. Corola con 5 pétalos, azules, nectaríferos, cada
uno con limbo de 7-15 mm y espolón de unos 15 mm, ganchudo o arqueado. Androceo
con numerosos estambres exertos y amarillentos, los internos reducidos a
estaminodios escuamiformes. Gineceo pentacarpelar, apocárpico. Fruto en plurifolículo
(cada folículo mide unos 20 mm). Semillas de 1-2 mm, biseriadas, negras, lisas
y brillantes.
Floración: abril a mayo.
|
|
Pastos o herbazales
húmedos, matorrales umbrosos, generalmente en bordes de arroyos y
manantiales de montaña. 1100-2500 m de altitud.
Se
encuentra diseminada por las sierras béticas, en las provincias de Albacete, Almería, Granada, Jaén
y Málaga. En Almería se halla en Sierra Nevada y en la Sierra de Los Filabres.
|
|
Especie calificada
como “Vulnerable”. Por su dependencia de los cursos de agua, la alteración de
los mismos por entubado, captaciones, derivaciones, etc., puede provocar la
desaparición de poblaciones enteras. Resulta también perjudicada por la acción
del ganado.
Se conoce vulgarmente
como “aguileña” y “pelécanos”. Está incluida en la Lista roja de la flora vascular de Andalucía.
|